
PROYECTOS RECIENTES
CASA TK
Taller y horizonte – Operación tipológica híbrida
Estrategia Territorial y Dualidad Habitacional: La Casa Dúo se despliega como una pieza urbana que reinterpreta la tipología unifamiliar para proponer un sistema habitativo híbrido y autosuficiente. El proyecto renuncia a la imposición de un volumen único para integrarse al relieve mediante un escalonamiento de cotas que garantiza la autonomía visual y el asoleamiento perimetral de dos unidades independientes. Esta planificación sistémica permite que la arquitectura actúe no solo como refugio, sino como una infraestructura que domestica la pendiente, transformando un terreno complejo en un activo de alta eficiencia habitacional y plusvalía territorial.
Módulo Este: El Manifiesto del Vacío Activo: En la cota de acceso, el proyecto materializa un pabellón brutalista de 80 m² concebido como un diafragma operativo para la creación y el habitar. Este volumen, de hormigón a la vista ejecutado con tableros en obra, asume la materia como un manifiesto estructural que desafía la gravedad. Su interior se resuelve mediante una planta libre de pureza técnica, donde una panelería móvil de maderas nobles permite contraer o expandir el espacio según la dinámica del día, transformando el recinto en un gran monoambiente que integra taller, cocina y dormitorio. El recorrido sensorial culmina en una terraza privada que se funde con un jardín botánico y una piscina de inercia propia, estableciendo un umbral visual donde la arquitectura rinde tributo a la serenidad del entorno.
Módulo Oeste: La Reconquista del Horizonte, El volumen superior se proyecta como el contrapunto complementario del módulo este. Esta unidad, concebida como una vivienda unifamiliar completa de alta complejidad funcional, se abalcona sobre el acantilado para conquistar las visuales ininterrumpidas hacia la profundidad del mar. Su materialidad se define por la tensión de opuestos: mientras los muros masisos blancos construyen un hermetismo selectivo que protege la privacidad de los recintos, los cielos blancos y terminaciones en maderas de caoba, roble y tonos anaranjados de oregón aportan una atmósfera dinámica y una calidez táctil al conjunto.
Luz y Bienestar Sensorial: El baricentro de la obra es un patio de luz central que opera como jardín de invierno y regulador térmico. Esta búsqueda de la luz natural se traslada a los rituales más íntimos: los ventanales han sido calculados mediante una lógica diagramática para actuar como un escudo selectivo, capturando la radiación solar y generando encuadres precisos del horizonte. El diseño de iluminación rinde tributo a la serenidad del entorno, permitiendo que la arquitectura cure la preexistencia y transforme el habitar en una experiencia de retiro permanente, donde la paz y la tranquilidad son los materiales principales. Casa TK demuestra que la inteligencia constructiva y la economía de recursos pueden coexistir con una arquitectura de autor cuando la estrategia responde con rigor al territorio.
CASA MO
Arquitectura de sistemas y paisajes convergentes
Estrategia Territorial y Sinergia: La Casa MO, en conjunto con su obra relacionada Casa JA, se despliega como una operación de estrategia territorial en el límite entre Quintero y Concón. El proyecto trasciende la escala unifamiliar para proponer un sistema habitativo superior, donde la autonomía convive con la articulación familiar. La selección de los lotes respondió a una lógica de proximidad controlada: ambas viviendas mantienen una independencia absoluta, pero comparten infraestructuras recreativas (pádel y multicancha) mediante una conexión estratégica, eliminando la necesidad de transitar por la vía pública y consolidando un ecosistema privado de escala mayor.
La Sección y el Paisaje Elevado: Aprovechando la topografía natural, el proyecto recurre a una operación de excavación en la cota de acceso para ocultar los niveles de servicio y estacionamientos, liberando la planta principal hacia una transparencia absoluta y el paisaje. En el nivel superior, la arquitectura actúa como un visor que captura dos condiciones geográficas opuestas: la densidad del bosque nativo y la amplitud de la desembocadura del río Aconcagua. Los recintos privados han sido proyectados para absorber estas vistas, dotando al habitar de una sensación de expansión que trasciende los límites físicos de la obra.
Plan Maestro Evolutivo e Inteligencia Financiera: El proyecto se concibe bajo una estrategia de construcción incremental, permitiendo que la vivienda evolucione en sintonía con el ciclo vital de sus habitantes. La Etapa I materializa el núcleo esencial, optimizando la escala para el presente; la Etapa II contempla la expansión del nivel superior con un estar con mayor privacidad, una habitación adicional y terrazas semicubiertas. Esta planificación no solo responde a una lógica espacial, sino a una arquitectura de gestión: permite amortizar costos de construcción y mantenimiento de manera orgánica, asegurando que el crecimiento sea una transición natural y no una intervención ajena al activo inmobiliario.
Luz, Intimidad y Bienestar Sensorial: El baricentro de la obra es un patio de luz central que opera como jardín de invierno, regulando el clima y la profundidad visual de la planta baja. Esta búsqueda de la luz natural se traslada a los rituales más íntimos: el walk-in closet principal se abre al horizonte del río a través de un ventanal estratégico, mientras que el baño principal se vincula a un patio de luz privado. La materialidad, seleccionada bajo rigurosos criterios de inercia térmica pasiva, asegura un confort constante frente a las variaciones del clima costero, equilibrando la independencia técnica con el bienestar sensorial.
Transparencia y Pátina Costera: La Casa MO utiliza una paleta de materiales diseñada para resistir el ambiente marino, privilegiando revestimientos hidrófugos y maderas de alta durabilidad. El programa se organiza en torno a un patio de luz central revestido en piedra y vegetación endémica, que funciona como un pulmón térmico y visual. En el nivel principal, los cerramientos de cristal de piso a cielo disuelven el límite con el horizonte, mientras que los cielos blancos capturan la luminosidad del río. Los recintos privados, como el walk-in closet y el baño principal, se vinculan a patios privados, garantizando una intimidad que convive con la amplitud del paisaje.
CASA ISdB
La reconquista del horizonte y el suelo recuperado
Diálogo con la Preexistencia: La Casa ISdB se plantea como una operación de sobre una estructura de madera de los años 90. El proyecto asume el desafío de honrar la memoria habitativa de un refugio costero con tres décadas de historia, transformando una tipología tradicional en un sistema contemporáneo de alta complejidad funcional. La intervención no anula lo existente; lo reinterpreta mediante una lógica de curatoría espacial, donde la estructura original se integra a un nuevo ordenamiento programático que responde a las exigencias de la vida contemporánea.
De lo Residual al Territorio Habitado: El gesto principal nace de una lectura crítica del emplazamiento. Originalmente, la vivienda se volcaba de forma exclusiva hacia el acantilado, dejando los 5.000 m² de terreno posterior como un espacio residual y desatendido. La propuesta invierte esta lógica: reconquista el valor de la vegetación endémica e integra el "lado de atrás" al programa activo. La clave resolutiva es una galería-corredor exterior que actúa como columna vertebral, uniendo las alas nuevas con las originales. Este eje genera encuadres hacia el jardín que antes se ignoraba, permitiendo que la casa respire en dos direcciones: hacia la inmensidad del mar y hacia la intimidad de la vegetación costera.
Fragmentación y Autonomía Programática: La arquitectura atomiza el programa para permitir la convivencia simultánea de distintos grupos familiares bajo un mismo techo sin interferencias. Mientras las áreas sociales se mantienen como un núcleo suspendido sobre el acantilado, los sectores de descanso se descomponen en unidades de alta privacidad:
-
Ala Norte: El dormitorio principal se expande como un refugio autónomo de 60 m², incorporando escritorio, biblioteca y estar privado.
-
Ala Sur: Una ampliación técnica que integra nuevas suites y una logia equipada para las exigencias de la vida de playa.
-
Infraestructura de Paisaje: El terreno se activa mediante un sistema escalonado de terrazas que concentran un quincho, área de piscina, jardines de meditación y una cancha deportiva, transformando el antiguo vacío en un centro de gravedad social.
Autosuficiencia y Silencio Tecnológico: Oculta entre la densidad del paisaje, la infraestructura técnica permite que la Casa ISdB funcione de manera completamente off-grid. Los sistemas de generación de energía y provisión de agua se integran de forma invisible, asegurando que la autonomía tecnológica no interfiera con la experiencia estética del lugar. Es una arquitectura que "cura" la preexistencia, transformando un espacio residual en un activo resiliente y sofisticado, suspendido entre el acantilado y el farellón costero.
Cirugía Tectónica y Memoria: La rehabilitación de la Casa ISdB utiliza refuerzos de acero para intervenir la estructura original de madera de los años 90. La nueva galería-corredor se materializa con una estructura ligera de madera impregnada y cubiertas de zinc, creando un eje de circulación que conecta las alas atomizadas. Los dormitorios se revisten con la madera recuperada del refugio original, integrando nuevos pavimentos de alta resistencia. La infraestructura off-grid se aloja en núcleos técnicos invisibles, permitiendo que la estética rústica conviva con una autonomía tecnológica absoluta entre el acantilado y el bosque.





































